La forma en que cuaja la escisión prueba su causa profunda
reproduce el texto del capítulo 8 del libro de Justo de la Cueva La escisión del PNV. EA, HB, ETA y la deslegitimación del Estado español en Euskadi Sur, Txalaparta, Bilbao, 1988.Digitalizado por ARGALA TALDEA para la RED VASCA ROJA.
8.1. Ardanza convoca elcciones invocando que Madrid ataca y vacía el Estatuto, reconociendo el fracaso autonómico.
Hay una "prueba del 9" para comprobar la validez de nuestra interpretación de la causa profunda de la escisión del PNV. Esa prueba del 9 es repasar la forma en que cuaja la escisión. Atender al núcleo de las posturas que las dos fracciones (PNV y EA) adoptan en los primeros momentos después de formalizada la escisión.
Veamos primero qué hace y qué dice el PNV.
El miércoles 24 de septiembre de 1986 se produce el efecto más temido (entonces) por el PNV de los varios que se siguen de la escisión. Once parlamentarios del PNV formalizan en el Parlamento Vasco su adscripción al Grupo Mixto. El PNV ha visto reducido su apoyo parlamentario de 32 a 21 escaños.
Dos días después, el viernes 26 de septiembre de 1986, el lehendakari Ardanza comparece ante la sociedad vasca mediante Euskal Telebista y anuncia que ejerce sus facultades estatutarias disolviendo el Parlamento y convocando elecciones anticipadas. El mensaje es descaradamente electoralista. Su primera mitad está dedicada a contar y cantar los éxitos y los logros de su Gobierno. Lo que a nosotros nos interesa ahora es la segunda mitad, en la que explica por qué disuelve el Parlamento y adelanta las elecciones. Dice Ardanza:
"Llegados a este punto me preguntarán por qué, entonces, hemos de renunciar a gobernar, a seguir trabajando desde el Gobierno por este país y luchar por hacer de Euskadi un país libre y moderno. La razón es sencilla: no es cansancio, ni debilidad, ni falta de ideas o proyectos de futuro. Simplemente nos han retirado el apoyo necesario para que sigamos gobernando.
Como es de sobra conocido, al llegar a Ajuria Enea, me encontré un bloqueo parlamentario que impedía gobernar. Tuve que hacer un pacto. Inicié mi mandato sobre la base de treinta y dos parlamentarios nacionalistas y el apoyo coyuntural de los 19 parlamentarios socialistas.
Esta situación ha variado de modo substancial: once parlamentarios han abandonado el grupo nacionalista sin renunciar a su escaño".
Hasta ahí, lo que era de esperar. La culpa la tienen los "traidores" que "roban" sus escaños al PNV y debilitan al Gobierno. Lo menos esperable es lo que, a renglón seguido; dice Ardanza echándole la culpa (otra vez) a Madrid del adelanto de las elecciones. ¿Por qué? Pues porque el pérfido Gobierno Central se aprovecha de la "traición" de EA para atacar al Estatuto. La intención de Ardanza es transparente: los escisionistas no solo se apropian de unos escaños que no son suyos; sino que, además, al hacerlo así ponen en bandeja la oportunidad para que "la bota de Madrid" aplaste a Euskadi. No son solo escisionistas, es que al ser escisionistas se convierten "objetivamente" en "colaboracionistas" del enemigo secular. Lo que dice Ardanza es:
"Y conscientes de la nueva situación por la que atravesaba el Gobierno vasco, el Gobierno central ha iniciado un nuevo ataque al Estatuto, primero, con el nuevo canal de Televisión; luego, con los Conciertos Educativos y finalmente, con la actitud mantenida con respecto a la negociación del cupo."
¿Se advierte bien la centralidad del tema "cumplimiento del Estatuto"? Ardanza tiene que forzar su discurso atacando a quienes hasta ese momento han sido sus socios políticos en aquel Pacto de Legislatura que se presentó (Vide apartado 5 y 7 del capítulo 7º) como histórico. Cuando además el PSE-PSOE, que no está en absoluto interesado en unas elecciones anticipadas, le ha ofrecido horas antes continuar apoyándole y ese apoyo le permitiría contar todavía con 40 votos en el Parlamento Vasco, mayoría absoluta. Naturalmente los del PSE-PSOE pondrán el grito en el cielo acusando a Ardanza de poco elegante, de desleal, de que eso no se hace, de que pretende ocultar sus problemas internos de partido echándole la culpa a sus abnegados y sacrificados socios del Pacto de Legislatura, etc, etc. Pero lo que importa es lo que hace Ardanza: atacar al PSE-PSOE y al Gobierno de Madrid "porque atacan al Estatuto". Ardanza respira por la herida. Sabe que eso (el fracaso del Estatuto, el fracaso de la 2ª apuesta del PNV por el Estatuto) está en la raíz de la escisión. Y quiere arrebatar a los escindidos la que entiende que es su principal bandera, la que refleja la causa profunda de la escisión: el fracaso del Estatuto. Y lo hace de la forma más clásica posible: echándole la culpa a Madrid. Veamos como se pone la venda antes de la herida, explicando por qué no puede creer en las promesas del apoyo. Que además del PSE-PSOE le han hecho también los de EA "siempre que se respete el programa electoral del PNV" (el que Garaikoetxea presentó como candidato en 1984). Dice Ardanza::
"las palabras de apoyo de unos y otros, no tienen la más mínima credibilidad para mí. No les creo, y a los hechos me remito. Si algo me ha dolido durante este período es la oposición proveniente del grupo que ahora se ha escindido. Y en lo que respecta al grupo socialista, no puedo contemplar sin denunciar como, de un tiempo a esta parte, y coincidiendo con la crisis nacionalista, se ha tratado por todos los medios de debilitar al que, aparentemente, se había prometido apoyar.
Resulta evidente que ninguno de los dos estaban dispuestos a aceptar los logros de este Gobierno, logros, en definitiva, para todos los vascos y para nuestro país. Así se podría seguir, pero no se puede gobernar.
Es un problema de dignidad y honestidad política. No estoy dispuesto a mantener artificialmente un Gobierno renunciando a denunciar semejante despropósito e irresponsabilidad. Mal me conocen los que hayan podido pensar así."
Iosu Bergara, coordinador de los grupos parlamentarios del PNV, al comentar el discurso de Ardanza, secunda a su jefe, machacando en el mismo punto.
"Ha sido claro al denunciar al Gobierno socialista, que ha pretendido aprovecharse de lo que ellos creían una situación de debilidad del Gobierno Vasco, tratando de incrementar el cupo de la Comunidad Autónoma al Estado en un 40 por 100".
La preocupación de Ardanza por el retroceso autonómico, por el vaciamiento del Estatuto, se muestra en la amplia entrevista que concede en El Correo Español-El Pueblo Vasco y que éste publica el domingo 12 de octubre de 1986. Más de la mitad de la entrevista se dedica al tema, que figura como segundo titular. El primero es: "la fórmula de Gobierno monocolor y pacto de legislatura no ha cuajado". El segundo: "Ardanza dice haber comprobado las deslealtades del Partido Socialista, cuya actuación no está de acuerdo con el proyecto autonómico puesto en marcha entre todos".
El Correo Español-El Pueblo Vasco advierte el interés de estas manifestaciones y, a su vez, les dedica más de la mitad de la entradilla de la entrevista, donde se dice:
"En una entrevista concedida a este periódico, confiesa su preocupación por lo que considera vuelta atrás en la concepción del Estado de las Autonomías y por la lectura restrictiva del hecho autonómico en la que, a su juicio, incurre la Administración central. El presidente del Gobierno vasco cree que el desarrollo del Estatuto ha sufrido un "proceso peligroso" ya que, afirma, su contenido es puesto en tela de juicio cada vez que Madrid pretende regular asuntos de trascendental importancia".
Las negritas son mías. Pero pasemos a transcribir las declaraciones de Ardanza en la parte que nos interesa ahora. Rogamos al lector que al leerlas tenga en cuenta nuestra tesis: la causa profunda de la escisión del PNV es el fracaso del Estatuto como apuesta del PNV y como legitimador del Estado español en Euskadi Sur. Y compruebe si no es cierto que Ardanza acusa su convicción de que las cosas son precisamente así.
El diálogo, la única vía para solucionar los problemas
Vuelta atrás en la concepción del Estado autonómico
¿Se advierte la obsesión de Ardanza por el vaciamiento del Estatuto? Tal vez convenga advertir que esas declaraciones se publican al día siguiente de la legalización por el Ministerio de Interior (es una expresión viciosa aunque común –el Ministro no legaliza, registra) del partido de los escisionistas.
Por supuesto, Ardanza se apunta en la boba tesis de que la escisión se ha debido a problemas personales. En la entrevista que la misma noche del día en que disolvió el Parlamento le hicieron en TVE se manifestó en ese sentido. Así lo contaba Deia del 27.9.1986:
"Manuel Campo le recordó en otro momento, sus declaraciones a TVE en mayo de 1985 y Ardanza aseguró que las diferencias entre las partes separadas no han sido ideológicas por lo que parece claro que han sido más bien producidas por enfrentamientos personales. Aunque Ardanza negó que tales enfrentamientos fueron protagonizados exclusivamente por Arzalluz y Garaikoetxea, sino que, a su juicio, existen y han existido, en el caso del PNV, personalismos de diferentes formas."
Pero eso no debe despistar. Recuérdese el consejo de Marx: no hay que fijarse en lo que los partidos dicen que son (o que les pasa) sino en lo que hacen. Y lo que hace el PNV (y Ardanza con él) es lanzarse a una vorágine de denuncias de ataques del PSOE y del Gobierno Central al Estatuto. Porque saben bien que ese es el problema crucial y el que ha desencadenado el proceso escisionista.
8.2. Los escindidos proclaman el derecho de autodeterminación y exigen firmeza para obligar a Madrid a que respete el Estatuto.
Pero si lo que dice y lo que hace el PNV tras la escisión corrobora cual es la causa profunda de la misma son precisamente los escisionistas quienes más nítidamente expresan con su comportamiento esa causa.
Los escisionistas están, los días siguientes de la escisión y durante toda la campaña electoral previa al 30.11.1986 preocupados fundamentalmente de dejar claras a los electores tres cosas:
1ª Que ellos no han roto el PNV, que no se han escindido, que es que les han echado (o hecho la vida imposible).
2ª Que el problema no se explica por cuestiones personales. Que hay claras diferencias entre ellos y el PNV y que son ideológicas, programáticas y de estilo de comportamiento y modelo organizativo.
3ª Que el PNV está cediendo ante Madrid y por ello poniendo en grave riesgo el Estatuto.
Deia del 27 de septiembre de 1986 publica en página 4 las opiniones de Garaikoetxea respecto de la intervención televisiva de Ardanza comunicando la disolución del Parlamento y el adelanto de las elecciones. Lo primero que Deia dice que ha dicho Garaikoetxea al respecto es:
"Cuando se ha referido al desbloqueo del problema autonómico apenas ha podido citar la transferencia de la Universidad, que todo el mundo sabe que ya estaban negociada en julio de 1983"
Y subraya que el mensaje de Ardanza:
"Me ha parecido un acto electoral y un ataque tanto al PSOE, con el que paradójicamente ha mantenido una luna de miel, como a mi actual partido".
Para más adelante remachar:
"Me ha parecido poco elegante el ataque a sus aliados incondicionales del PSOE".
Juan José Pujana, Presidente del Parlamento Vasco a la sazón y uno de los líderes de EA, presenta el 11 de octubre en rueda de prensa la nueva organización de EA en Vizcaya, comunicando la recepción de la notificación oficial de que EA ha quedado inscrito en el Registro de Partidos Políticos del Ministerio de Interior (lo que la prensa llama ser legalizado). En esa rueda de Prensa (Vide El Diario Vasco del 12.10.1986 pag. 4.) en el orden político reiteró la defensa que EA hace de la nación vasca.
"No podemos recrear un neocarlismo o un neoforalismo y entendemos que la nación vasca como tal, además de títulos históricos tiene otro título fundamental que es la conciencia nacional. Euskadi, como nación que es, tiene derecho a ser reconocida como tal en todas las naciones del mundo".
Pujana señala que:
"En el siglo XXI este país tiene el riesgo de desaparecer como tal".
Pero quizá sea la entrevista que ese mismo día publica Navarra Hoy (pág. 19) con Markel Izaguirre (ex –Presidente del GBB del PNV y portavoz de EA) la más reveladora a los efectos que ahora nos interesan. La entrevista lleva un grueso titular a toda página que dice: "IZAGUIRRE: HAY QUE SER MAS EXIGENTES CON MADRID". Y en la entradilla en negrita se reproducen estas palabras de Izaguirre:.
"hay que ser mucho más exigente con Madrid de cara a que sea respetado el pacto que supone el Estatuto de Autonomía de Gernika".
Y en recuadro se recoge y destaca esta otra frase:
"Hay que ser más nacionalista de lo que últimamente se ha sido desde el PNV".
Esta es la forma en que el entrevistador introduce la entrevista y hace la primera pregunta:
"Izaguirre afirma finalmente que el texto de Gernika es un Estatuto de mínimos y que aunque se reclame el derecho de autodeterminación, en esta etapa Eusko Alkartasuna se conformaría con que se respetase el espíritu con el que fue elaborado el Estatuto.
NAVARRA HOY: ¿El derecho a la autodeterminación sería esgrimido por ustedes como arma arrojadiza ante disminuciones afectivas en el derecho de autogobierno?
MARKEL IZAGUIRRE: No, la autodeterminación es la proclamación más solemne y clara de que somos nacionalistas y ser nacionalistas es necesariamente estar por la autodeterminación. Es el derecho a ser independientes si hace falta. ¿Arma arrojadiza? Bueno, lo que es seguro es que manteniendo este derecho serremos más respetados y así podremos entendernos mejor. Y si nos entendemos mejor, podemos llegar a la fórmula que más convenga entre ambas partes pero siempre manteniendo ese derecho no para engrandecernos sino incluso para ejercicio." (195)
Y he aquí la pregunta (y la respuesta) sobre las diferencias ideológicas con el PNV:
"N.H.: ¿Qué diferencias ideológicas pueden separar a Eusko Alkaltasuna del PNV?
M.I. : Nuestras diferencias ideológicas con el PNV son muy importantes y en parte se están minimizando. Y son tan importantes como que están en el fondo de la crisis y si no surgieron en su mismo comienzo fue porque muchos llevamos la postura de soportar una línea política que no nos convencía. Empezó la crisis con una lucha por el poder, sobre todo por frenar a Garaikkoetxea en su labor política, y la verdad es que enseguida se definieron y surgieron grandes diferencias. Nosotros somos partidarios de una línea nacionalista más firme. Y ahí está lo que hemos venido pensando y que ahora plasmamos, aunque sea provisionalmente, en el nuevo partido: el derecho de autodeterminación. Hay que hablar en nacionalista sin complejos y de la misma manera que desde el PNV se ha venido llevando una línea de descafeinamiento que huye de toda pronunciación nacionalista, nosotros estamos plasmando con el derecho de autodeterminación y nuestra concepción de país el que éste se estructure sobre la base de un gobierno y un parlamento fuertes, que representen al país como nación. Nosotros rechazamos la línea provincialista que el PNV ha ido configurando a través de las diputaciones. Otra cuestión diferencial es nuestro deseo de ser mucho más exigentes con Madrid de cara a que sea respetado el pacto que suponen el Estatuto de Autonomía de Gernika. Todo esto, que puede parecer coyuntural, está en el fondo de la cuestión. Hay que ser más nacionalista de lo que últimamente se ha sido desde el PNV, planteando siempre las posturas y objetivos de forma democrática".
Sí. El comportamiento de los escindidos es una prueba que corrobora que la causa profunda de la escisión ha sido el fracaso del Estatuto como apuesta del PNV y como legitimador del Estado español en Euskadi.
8.3. El nº 4 de Cuadernos de Alzate revela el rebajado que del Estatuto hace el PSOE.